viernes, 21 de mayo de 2010

EL ÚLTIMO COMPÁS

                          Para Emanuel.
Por la madrugada
cuando la ciudad
se mofa del trabajador,
Emanuel sin pudor

mueve con un anzuelo 
en el sucio charco
las aguas que el camión meció.

Espera que las luces
se ahoguen en el mar
y una pena en su corazón
lo devuelva a la orilla
dónde sus bolsillos
llenos de arena
son un reloj sin tiempo.
Está cerca de casa
y lleva una pistola
dispuesta a disparar,
sus manos nunca temblarán
el final del recorrido
es tan blanco como un papel,
y se ha perdido la que tanto amó,
se escapó con el humo
en la madrugada,
ahora sólo falta
que las máquinas
cuenten hasta tres,
y llueva sin cesar
en algún lugar,
mientras Emanuel
toma el último trago,
y se ríe de los que aguardan
la llegada de esa luz
que nos consumirá.



Abandono la pista, para atravesar el hielo
para empezar a ir por la gran carretera
está atrapado aquí en la tierra,
donde el frío fuego quema
y el licor sabe bien
y todas las mujeres
se aprestan a enterrar
el cádaver del difunto,
allí va él,  mi amigo,
al fin se va. 




jueves, 20 de mayo de 2010

ISABELLA

 La bruma de las olas recorría su cuerpo.
La melodia incierta del amanecer,
el rostro consumado, bello en otro tiempo,
lágrimas de sal derrama el que sacude la tierra.

Su vestido de noche está roto,
sus pechos rebeldes cantan de alegría,
aquel que prometió rosales y néctar
solo vertió penas y traiciones.

Ella se ha ido, triste para ya no verle,
un sol malicioso recorre su cuerpo inerte,
una imagen grotesca de una niña dormida.
20 años es poco para que los arrase el viento

El sentimiento de libertad colmó su alma,
dulce consuelo de un corazon dañado,
hora funesta en que asoma el alba.
Y ella pensaba en la persona indeseada

Camino silencioso de los transeuntes agobiados.
Un pesar demasiado intenso para los
que creen haberlo perdido todo.
20 es poco para que los arrase el viento.
          Luciano Abalo
 

lunes, 17 de mayo de 2010

LA MÉCANICA DEL AMOR

 Dentro de una sociedad que tiende a estereotipar o generalizar las conductas de las personas por comodidad nos encontramos ante supuestas verdades que nadie se atreve a discutir, y lo que es peor, termina por aceptarlas como certezas irrefutables, y en este aspecto funcionan como dispositivos de la educación sentimental los tips de las revistas femeninas, ya que en estos se busca respaldo.

Esto ha alcanzado tal magnitud, que existen hasta catálogos que explican como una mujer debe mirar un hombre, la forma de evaluar el color de sus zapatos de gamuza, las palabras con las que se expresa, así como una serie de detalles totalmente irrisorios. Estas reglas han automatizado tanto las relaciones, que forman parte del manual dónde esperan encontrar todas las respuestas a sus problemas. También es significativa la influencia ejercida por esas nuevas biblias new age que son los libros de autoayuda.
Las revistas, si hacemos una mirada crítica responden a cierto punto de vista ideado por la sociedad dominantes que impulsa a la masa a regocijarse en un mundo consumista, dónde el único valor de intercambio real, como todos sabemos, es la acumulación de dinero, y en el caso de nuestro país, la ostentación que sin dudas es una herencia menemista.
Las formulas cosmo utilizadas por las chicas cosmo se imponen con tanta prepotencia que han terminado por derrumbar los valores genuinos de las mujeres, estructurándolas, cegándolas con la falsa libertad que pregonan estos mandamientos, lo que conduce inevitablemente al resurgimiento de lógicas retrógradas que vuelvan a instalarse de forma soberbia en nuestra sociedad.
Algunos ejemplos visibles se dan con la total falta de improvisación, ya que todo parece estar previamente calculado, y toda cita amorosas se reduce a seguir un guión escrito por las autoras de estas revistas, que no hacen otra cosa que destruir la naturaleza propia del amor. Esto entendido en un sentido antropológico, dónde debemos entender como opuesto de natural lo social.
¿Qué sucedió con la espera previa, el trilladísimo “ya va venir”, los insultos que anteceden la llegada de la cita, el radiante momento en que suena el timbre, con la sorpresa que precede al lugar dónde él las lleva?
Esto se terminó por derrumbar, desde hace tiempo, convirtiendo las noches de pasión y reconocimiento de dos almas, en un mecánico ritual de sexo frío que tiene como determinante las posterior huída al amanecer. Hace un tiempo estuve con una chica que creía conocer las debilidades de los hombres inteligentes. Según ella ningún hombre inteligente se resiste a: Las mujeres que prefieren escuchar antes que hablar, a las que capaces de mantener relaciones simétricas, así como a las que son permisiva y aprendieron a modelarse a sí mismas. Esto no es más que una transposición pretenciosa y absurda, de ciertas corrientes anacrónicas del psicoanálisis.
Esta es un fiel ejemplo, de la desidia en al que se ven envuelta estas relaciones dominadas por reglas que terminan minando el amor, como si se tratara de una maldición a la cual hay que por el intermedio de leyes dictadas por personas que tienden a generalizar, sin permitirse analizar las complejas realidades individuales son parte de la esencia del ser. Entiendo a este como el atributo filosófico que se le adjudica a una entidad capaz de definirse a sí misma frente a un medio.
Si esta lógica sigue imperando tendremos un futuro mecanizado, falto de sorpresa, dónde todos aquellos atributos entendidos como genuinos van a terminar por esfumarse, eclipsados por normativas impuestas que no llevan a otro lugar más que a la destrucción del amor, entendido este como un sentimiento profundo e inefable de preocupación cariñosa por otra persona, animal o cosa, que abarca una gran cantidad de sentimientos diferentes, desde el deseo pasional y de intimidad del amor romántico hasta la proximidad emocional asexual del amor familiar.

Espero que avancemos como sociedad, y seamos capaces de replantearnos muchas cosas que damos por hechas, ya que es la única manera de quitarnos de encima los estereotipos, las generalizaciones, y poder vivir plenamente las individualidades que nos son propias.
                                                
                                                  Por Dedo.




martes, 11 de mayo de 2010

CUANDO EL MATERIALISMO ASESINÓ EL AMOR

Todos tenemos miedo a los problemas, como dijo el mimo, hasta los planetas chocan, y de ello nacen las estrellas.
El muchacho de las oraciones a las estrellas fugaces, el muchacho que afirma no haber llorado, es el muchacho que hoy se anima a desnudar su alma, a dejarse llevar por ese torvellino de locura que presenta el despecho de las lágrimas reprimidas de bronca en cualquier bar, de esa repulsión que se amotina en la garganta.
El conejo dejó de saltar, lo amabamos, eramos nenes para entonces, creíamos que era ese refugio, ese que nos entendía, porque mamá lloraba porque extrañaba a la abuela y la plata no alcanzaba, y papá llegaba de trabajar, destruido, y sin un mango. Peleaban por temas que no entendíamos, discutían y nos retaban porque "molestabamos" mostrando el dibujo de toda la tarde. Hoy ya somos grandes, destruímos el conejo en medio de la calle, chillaba pero lo matamos sin escrúpulos, sádicamente. Aprendimos a "vivir", a no preguntar. Y ayer encontramos ese dibujo que desechamos hace años, era papá, mamá y yo juntos, riendo. El señor Dedo desnuda su ser, come el barro y escupe su bronca de un estado que se alimenta de nuestra sangre.
"Quiero que lo mirés, lo huelas, sientas su corazón, aprendas su idioma de niño que busca amor. Se que te vas, hoy solo le queda tu ausencia."

(Patchu Lucero)
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¿Cuándo el materialismo asesinó al amor?




Ustedes se preguntarán el porque del titulo. Soy uno de esos pocos hombres que no teme decir lo que piensa de las situaciones que se presentan, después de tanto tiempo de pensar qué escribir en este blog, decidí hacerlo de la siguiente manera, ya que mis vivencias me lo permiten.
Las cosas que uno va acumulando a una edad determinada , empiezan a pesar, y se parecen a una cruz, que se debe transportar cotidianamente.
El día a día me dice que algunas cosas no están bien y las locuras que percibo no me permiten quedarme callado ante el absurdo que veo reflejado en mis pares.
Veo en la mayoría de las mujeres según la edad, qué es lo que buscan de un hombre, todo el tiempo escucho: ¿no hay hombres buenos, donde están? ¿Me voy a ir de acá para salir con hombres? ¿Voy a tener que cambiar de ambiente para ver dónde consigo un hombre?
La critica que puedo hacer a esas preguntas tan frecuentes es: todo esto se lo buscan las mismas mujeres.


Primero vamos a ver que es lo que buscan las chicas de 15 a 18 años. Un muchacho que tenga auto, es lo único que les interesa, es más ellas mismas se encargan de hacerle fama a ese chico que de casualidad obtuvo un auto porque papito se lo presta los fines de semana.
Una muchacha de 20 a 25 años busca un hombre que tenga el autito y además algo de plata para salir los fines de semana,  y un estudio para hablar después de estar en la cama. Otra cosa no le interesa.
Una mujer de 25 a 35 años busca un hombre que tenga un trabajo estable, el autito y además algo de estudio.
Nosotros desde los 15 a los 18 años somos unos pavotes, no sabemos distinguir bien a las chicas y además posibilidades de obtener el autito no tenemos, son pocos los privilegiados.
Desde los 20 a los 25 años estamos tratando de armarnos para un estudio y no pensamos en capitalizarnos, lo único que nos interesa el estudio como norma y medio de cultura.
Desde los 25 a los 35 años estamos juntando capital para tener una covacha donde vivir y el autito que de mirarlo te agarra la tetánica.
¿Qué forma de relacionarnos tenemos con objetivos tan dispares unos de otros?
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Las chicas de 15 a 18 años ni se fijan en chicos de su edad, porque no tienen ningún tipo de atractivo para ellas, buscan tipos que tengan un ingresito, cualquiera sea, o que este en la universidad, para generar envidia entre las mismas compañeras de su grupo. Es lógico que los chicos que tienen o intentan estudiar ni piensan en eso, las usan como trapo de piso, las humillan de todas las formas posibles y después les rompen el corazón. Y al próximo que aparece en su vida de casualidad lo destruyen por venganza.
Las de 20 a 25 años al buscar un chico que tenga el laburito más o menos estable y este terminando la carrera, son presas más fáciles, porque los muchachos de esa edad buscan sexo y nada más, nuevamente son humilladas y los hombres son la peor basura, nublando su juicio para elegir otro chico nuevamente.
25 a 35 años: en esta edad las mujeres están solas. Al tener tantos fracasos con hombres o al enfocarse únicamente en sus objetivos materiales, los casos que mas frecuento en mi actualidad, empiezan a mirar niños de menor edad, que todos sabemos terminan destruyéndolos y arruinándoles la percepción que tenían de ellas y también tomando venganza del genero femenino, haciendo un círculo continuo de desastres amorosos.
¡Como no van a estar solas si se pasaron la vida materializando los hombres! en vez de buscar lo que tenían en común y lo que las hacía feliz, al no ser críticas con ellas mismas.
Al fijarse en lo material y no privilegiar lo humano de los hombres. Humillarlos sistemáticamente por no tener ningún tipo de recursos.
Al no generar y construir con el otro una relación sólida.
Al no aceptarse y ser indiferente al otro.
Al no ver lo bueno de cada uno y no sacarle provecho al ser que tenían su lado.
Al no mirar con otros ojos a lo que las rodeaban.
Están solas, solas, porque no piensan a futuro, no piensan en este chico, muchacho, hombre.
Ustedes son las únicas que pueden notar lo bueno de cada hombre, pueden mejorarlo, lograr cariño e incluso amor del mas puro posible.
Sigan con esta vida, y lo único que van a lograr es la soledad absoluta, tener 40 años y no saber que hacer cuando lleguen a sus casas, no tener con quien compartir una mañana, ni sentir el abrazo cálido de alguien. Despertar y encontrarte abrazando la ausencia de lo que pudo ser. El hijo que pudo haber y el único consuelo sea el pergamino en la pared.
Para ustedes que se jactan de su cuerpo que luego va a ser nada, para que se creen la punta del Everest con mucho cariño y nos vemos en el próximo panteón.
                                                                                                                DEDO

lunes, 10 de mayo de 2010

INSTRUCCIONES PARA HACER UN COMENTARIO Y NO MORIR EN EL INTENTO

La siguiente es una guía de instrucciones básicas para todos aquellos que tengan interés en publicar un comentario en Revista Selkis.

A) Por ser un espacio que trata sobre literatura es altamente recomendable que usted sepa leer y escribir en idioma español
B) Por ser un espacio que trata sobre literatura, tal vez no sea éste el mejor lugar para que usted desnude sus miserias y vomite su despecho hacia el autor. Para humillarse en público, arme un grupo de perras despechadas en Facebook.
C) Por ser un espacio que trata sobre literatura, tal vez no sea éste el mejor lugar para recomendar a Coelho. Sin ánimo de menoscabar sus preferencias, pruebe mejor en un sitio sobre autoayuda.
D) Por ser un espacio que trata sobre literatura, resulta especialmente valorada la crítica con buena leche. Se recomienda hacerse cargo de los dichos y evitar las notas anónimas. Si usted es tímido, cultor del bajo perfil o simplemente un cobarde, tenga la decencia de firmar, al menos, con un pseudónimo que permita a su interlocutor reconocerlo.
E) Amen. (Así; sin acento)
Jorge C. Gonzalez
Fotografía:Darío.A.Molina

PIEDRAS

                                                                                       
Las piedras...
caras,
corazones.
Inertes, estériles.
Eternas.
Deformes.
Frívolas y bellas.

Las piedras…
Los pies, y el puño.
Sentencia;
muerte y nada.

Las piedras…
Ilusión cristalizada.
Soslayo
de un sueño herido.



                                                   por Darío Arístides Molina - "Píndaro"







domingo, 9 de mayo de 2010

TRAS LA EXPLOSIÓN (Fragmento uno)

Estaba sentado frente al ventanal, observando como las pesadas nubes se amontonaban sobre las casas de la parte alta de la Ciudad. El viento soplaba con violencia emitiendo un chirrido crepitante e inclinando los árboles que franqueaban la entrada a la casa. Ella yacía, desnuda, tendida en el mullido sillón familiar, sus grandes pechos eran mi presente, un presente que miraba de reojo como si estuviera a punto de desvanecerse.

Violentamente el cielo se abrió en dos, como si un inmenso rayo lo hubiese herido fatalmente, y muy arriba sobre las montañas todo el firmamento pareció cubierto por una llamarada. Me vi asaltado por una ráfaga de calor como si mi chaqueta se hubiera prendido fuego. Quise quitármela y arrojarla lejos de mí, pero en ese momento hubo una explosión que me dejó aturdido. Luego otra aún mayor que me arrojó al suelo fuera de la habitación, y perdí el conocimiento. Ella corrió y me arrastró hacia dentro de la casa. La explosión fue seguida por el ruido de cristales cayendo, o ametralladoras disparando. La Tierra tembló durante varios instantes y luego invadió todo un pitido ensordecedor.
Cuando el fuego se esfumó del cielo, un viento caliente, como de un cañón, corrió entre las cabañas de la parte alta arrasando con todo. Giré la cabeza y vi un objeto alargado en llamas que surcaba el cielo. La parte delantera era más grande que la cola y su color era como fuego en un día luminoso. Era varias veces más grande que el Sol, pero menos brillante, por eso podía ser observado directamente. Detrás de las llamas se arrastraba una cola que parecía polvo formando pequeños grumos, por detrás de las llamas se extendían haces de color azul. En cuanto las llamas desaparecieron, se escucharon explosiones más fuertes que disparos de arma, el suelo volvió temblar y las ventanas de la cabaña se hicieron trizas.
Permanecimos durante un largo rato abrazados en el piso tiritando de miedo, sin decir una palabra, los ojos cerrados
Me desperté con un fuerte dolor de cabeza luego del estallido. Tuve la precaución de evitar que me reflejaran los espejos. Ella continuaba desnuda observando por la ventana rota, la cual había cubierto con un plástico transparente, la incesante lluvia de cenizas.
- Es terrible esto –balbuceaba- no podremos ir a ver a mamá.
Traté de decir algo, pero un ataque de asma me lo impidió. Bebí un trago de aguardiente, recorrí mi mente tratando de encontrar algo que decir pero fue en vano. Mis pensamientos se repelían unos a otros. Miré con desgano el techo con manchas de humedad, trate de encontrar una forma, pero sólo vi manchas ocres, y unas cuantas vigas astilladas de las que caían partículas de aserrín.
Con mucha dificultad pude dar unos pasos y dirigirme al baño nuevamente. Sin que me reflejasen, cubrí con una toalla los espejos, y me senté a hojear una revista erótica en el inodoro. Sentí asco al ver esas mujeres andróginas a medio vestir, echadas en camas de hoteles roñosos. Sentí que ella lloraba. Fui hacia dónde estaba, y le acaricié el cabello.
- Es terrible, murmuraba, no podremos ir a visitar a mamá.
- No te preocupes, le dije, quizás mamá esté muerta.
M.G.Freites
FOTOGRAFÍA: Darío.A.Molina

LA PLEGARIA DEL SACRISTÁN

Los provectos animales trepaban, aún pudorosos con las ampollas vigorosas de sangre virgen, sumidos en la herejía sublimada del celo. Nuestros progenitores desenvainaban sus venas azules con orgullo, y a su imagen y semejanza nos creaban echando espumas por sus fauces.

Fatal orgía ser en este tiempo. Existir en la regresión de las mareas.
Nos hemos desvanecido en la clara superficie de los anuncios.
El solsticio ya no será nuestro.
Una espada de doble filo pende sobre nosotros.
En el agigantamiento de la hembra sedienta y coital,
hacen falta locos arrebatos que el calzón no oculte, y desvaríos afilados
para aterrar la calma del acabado elemental y más.


Paladares crispados ansía la joven en sus húmedos parpadeos nocturnos.
Un jalón salobre y el recado de ardores elididos conjura la solterona mientras ejercita ante el mirror la lingüística de las embestidas nerviosas.
Miembro sapiente que o resistes al orden, erguido en pleno deshielo genital bulle hasta execrar restos láctales. Estalagmitas estaquea labihendidos peculado sagaz criba pencos montaraces sin remugar de la finta sutilmente acollonada
Isoquímeno isópodo isócrono cochinilla de la humedad


Oh nuestras nalgas epicúreas supuran elixires gástrico a menudo vemos sombras tras los setos y en los cáusticos baños trasegamos regocijos engolados amotinamos fetiches adumbrando solípedos ardorosos ingeniosa hechicería de facón curvo y sable ciego viriles miembros morimos tras la sangría, con los lagrimales pegajosos
Oh vida que nos impides estar desnudos que nos ultrajas la fruncida azalea del deseo; a tu agachado centro, eyectamos nostros átomos, al culminar este ajetreo lejos de los males padres cercenados de humedades iniciaremos una luave fuga mientras los taxidermistas de oscura sotana nos fuelcan su formol en las lenguas.


EL FANTASMA DE TU NOMBRE

Me soñé a tu lado
llorando, llorando,
tan solo en la cama,
sin poder levantarme
para quererte
como te quise en sueños.
Los años se amontonan
en cada despertar,
y yo me pinto los labios
para besar
la boca oscura del tiempo.


Me creí el cuento
soñando, soñando,
tan solo en la noche
con mis fantasías
sólo dios sabe
que fue del lugar
que un día
fijamos
como punto de encuentro.


En la oscuridad
aprendí a callar,
me aferré a una época
imposible,
me tragué el dolor
y supe que las sombras
no saben ocultar
el llanto de un hombre.


Olvidé tu nombre
y emprendí vuelo
como un fantasma
que se despide
de su pasado
y supe que en las alturas
disciernan el abandono junto a la pasión.

Hoy caí, y te soñé,
fue tan real,
y no pude llamarte,
pues de tu nombre,
hace tiempos mi libré.

EFIMERAS

Fuegos artificiales cayendo en racimos.

La felicidad impera, chisporrotea, estalla.
Paso a paso el niño – problema estornuda, chispea mocos prendiendo los cuerpos que ha derrotado el alcohol. A lo largo de la arena se extiendo el vómito, los pájaros picotean restos de la cena.
La muñequita huye de la caja musical, y baila ante los ojos lascivos de los hombres que aún siguen en pie.
Como un gran incendio, echando aren a los relojes dan a luz el año dos-mil-uno.
                                                            ******
La casita de Larita está junto al río. Cuando llueve las espumas de la creciente besan el columpio, se devoran los juguetes abandonados. Carros cargados de fantasmas pasan todas las noches, y Larita los mira por el agujero de una frazada.
                                                          *******
Perdonamuerte y Vuelcasangre enhebran trenes en los rieles. La pálida vecina los mira con unos ojos que la anemia agrandó. Las horas son un carrusel que se mueve en torno a la estación. Perdonamuertes y Vuelcasangre, se miran bajo el sol de las cinco de la tarde.
Ambos saben que todo concluirá en un inevitable choque de trenes.
                                                         ********
Las muñecas no sangran, mi amor, ellas no saben del dolor.
Todos sus días son imaginarios, con tantas verdades a medias todos somos sicarios, asesinamos a cambio de una verdad, y una vez que la tenemos en las manos, no es más que un juguete absurdo, mudo que ya no nos divierte.
Esto lo escribió Vuelcasangre cuando en un chispazo se volvió un ser prescindible.